Todo Va a Salir Genial

Todo Va a Salir Genial

Todo Va a Salir Genial

Todo Va a Salir Genial

Por Ricardo del Pino

Todo va a salir genial

 

Desde que esto ha empezado

ya solo nos vemos

mirando a un cristal.

Pasan los dias muy lentos

y veo tan lejos que llegue el final.

Somos tan solo unos niños

que echamos de menos el poder salir.

Somos los que mas soñamos

con volver a vernos,

y veros reír.

Pero abuela tu me dices

sonriendo al cristal,

Ten paciencia, vida mia,

Todo va a salir genial!

Pero el tiempo ha pasado

y todo ha cambiado

desde el mes de abril

Cuento los dias que quedan

hasta que volvamos

a verte feliz

Pero abuela tu me dices

sonriendo al cristal,

Ten paciencia, vida mia,

Todo va a salir genial!

Quiero ir contigo al parque,

besarte muy fuerte

y estar junto a ti

Somos los que mas soñamos

con volver a ver al abuelo reír

R. Del Pino

 

 

Como Gaviotas

Como Gaviotas

Como Gaviotas

Por Ricardo del Pino

Como Gaviotas es una canción de desamor que podría ser universal, pero que se inspira en un momento concreto concreto de nuestra historia en el que muchas parejas se han visto confinadas y, en algunos casos, condenadas a vivir juntas. Acostrumbradas a vivir la relación de una manera menos intensa, la nueva situación las enfrenta con una realidad que nunca antes habían sentido, o querido sentir.

Como Gaviotas

Calles vacías

Recuerdan momentos

Que todo bastaba

Que todo era eterno

Volar sin rumbo

Pasando el tiempo

Cómo gaviotas

Buscando viento

Despiértame, cuando esto acabe

Abrázame, si no es ya tarde

Quiero volar lejos contigo

Sin importar qué nos dijimos

Siempre vivimos

De viejos recuerdos

Siempre volando

A ras de suelo

Nunca borramos

Las huellas del tiempo

Como gaviotas

Buscando viento

Despiértame, cuando esto acabe

Abrázame, si no es ya tarde

Quiero volar lejos contigo

Sin importar qué nos dijimos

Sientes que vives

Vives sintiendo

Soñando dias

Que nunca fueron

Abres la puerta

Sale un lamento

Cómo paloma

Vuelas de nuevo 

 

 

Gaviota de Jiyang Chen

La letra toma como punta de partida un conocido poema de Rafael Alberti,

LA GAVIOTA

Es el sentir del poeta
que quiere ser marinero,
para contarle al mar
de que color son los sueños.

Ser gaviota en el mar
y en la tierra marinero.
Volar como la paloma
y equivocarse de nuevo;
volver, a emborracharse de amor,
navegando en los recuerdos.

¡Soñar…! aunque te equivoques.

Querer como estás queriendo,
y entregar a borbotones,
el amor que llevas dentro.

¡Llorar, por estar riendo…!

¡Vivir! aunque estés muriendo
por estar queriendo tanto.
Poder hablar con el mar
y contarle tus secretos;
amores… ¡y fantasías!

Así, es como los poetas,
bebemos el vaso de la amargura,
del dolor ¡del desconsuelo!
de navegar por la tierra
donde ya no hay marineros.
Donde el amor es de piedra.
¡Donde no nos quedan sueños!

Donde no quedan, siquiera:
palomas que se equivoquen,
gaviotas en el mar,
ni en la tierra marineros
ni poetas, para poderlas cantar.

¡Háblame de amor, marinero!
Dime, si se quieren las olas del mar.
Si se buscan, si se abrazan, si se besan.
¡si sienten, lo que es amar!

Si su pasión es la misma,
que yo siento al navegar
por el mar de los amores,
donde mi amada es, la brisa,
y yo, soy la tempestad.

¿Dime, cuánto se quieren?

¿de qué color, son su amores?
¿son blancos como la espuma,
azules, como es el cielo,
o rojos como el coral…?
o del color de mis amores,
que es de infinitos colores
como las gotas del mar.

¡Háblame de amor, marinero!

Dime, ¿cómo se puede querer,
aunque no te estén queriendo?
Dime cómo se puede soñar
con amores…
con pájaros encantados
con mares llenos de flores.
Con ríos de leche y miel
con sirenas y con diosas
en palacios de cristal.

Con quien pinta los colores.
… con gaviotas en el mar.

Enséñame a volar
como vuela la paloma.
sin saber adónde va.

¡Qué más da, dónde yo vuele,
si nací para volar!
¡¡enséñame a soñar, marinero!!
Enséñame a no tener miedo
de volverme a equivocar
cuando yo diga, ¡te quiero!

Yo quiero ser, gaviota en la mar,
y en la tierra marinero.
Amar, aunque me equivoque,
porque sin amor… ¡me muero!

(Rafael Alberti)