Tener tomado el pulso a los empleos. Ai su variedad en ellos: magistral conocimiento, y que necessita de advertencia; piden unos valor y otros sutileza. Son más fáciles de manejar los que dependen de la rectitud, y más difíciles los que del artificio. Con un buen natural no es menester más para aquéllos; para éstos no basta toda la atención y desvelo. Trabajosa ocupación governar hombres, y más, locos o necios: doblado sesso es menester para con quien no le tiene. Empleo intolerable el que pide todo un hombre, de horas contadas y la materia cierta; mejores son los libres de fastidio juntando la variedad con la gravedad, porque la alternación refresca el gusto. Los más autorizados son los que tienen menos, o más distante, la dependencia; y aquél es el peor que al fin haze sudar en la residencia humana y más en la divina.

Baltasar Gracián

Aforismo #104, El Arte de la Prudencia

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Tabla de contenido

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Reflexión

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Para los más jóvenes

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Referencias

Reflexión

Un tema tan vigente hoy como en tiempos de Baltasar Gracián. Que aborda los criterios más importantes a la hora de elegir nuestra profesión o empleo, según este importante pensador del Siglo de Oro Español.

Lo primero que identifica el jesuita es la dificultad de profesiones asociadas a conceptos como rectitud o cautela. Aquellos oficios que dependen de nuestras propias intenciones, presumiblemente buenas y rectas, son siempre más llevaderas ya que por definición no se enfrenta en oposición a las intenciones, presumiblemente malas, de otros. Por el contrario, cuando se necesita cautela hay que invertir mucho esfuerzo en estar atento. Esto añade dificultad y un gasto extra de energía que rara vez obtiene recompensa.

La gestion de personas parece ser otro aspecto clave a tener en cuenta. La tarea de dirigir a personas puede llegar a ser dificil y requerir elevadas dosis de esfuerzo, pero si a quien se dirige carece de sentido comun o es falto de conocimiento la cosa se puede complicar, y mucho.

Se recomiendan en general oficios que sean relevantes, pero evitando la monotonía. Embarcarse en proyectos interesantes, con impacto y que alimenten el interés con objetivos y retos nuevos y frecuentes, sin llegar al hastio o artazgo. En esto hay que hacer un esfuerzo mental para trasladarse mentalmente a la época del autor. En torno a la segunda mitad del XVII el ritmo de cambios no era ni mucho menos como el que conocemos hoy día. No puede por tanto interpretarse con los parámetros actuales. No obstante, es claro que la novedad genera interés y refuerza la motivación, tanto hoy como ayer.

También se aboga por lo que denomina una ¨dependencia distante¨. Lo que se interpreta por un lado, como aquellas profesiones libres e independientes. Aquellas que tradicionalmente han desempeñado médicos, abogados, artistas, autores, etc… Donde el profesional trabaja por cuenta propia. En tiempos de Baltasar no existía aún el concepto de alienación de la clase obrera que introdujera el Marxismo, ya que aún quedaba mas de un siglo para que comenzara la Revolución Industrial.

También es interesante cómo define la ocupación ideal. Sería aquella en la que se trabaja más con la cabeza que con el esfuerzo físico. En la actualidad gran parte del trabajo físico ha sido relegado a una cada vez más desarrollada y especializada maquinaria. Pero esto es algo relativamente nuevo. No obstante Gracián tiene claro que su trabajo ideal se basa en aquel donde el esfuerzo sea mental y no físico. Algo que queda patente al calificar como peores empleos aquellos en los que el pan se gana con el sudor de la frente.

Pero con este análisis, ¿qué trabajos serían ideales a ojos del filósofo turiasonense?. Pues podría decirse que profesiones como la de escritor, artista, filósofo, científico, médico, ingeniero, profesor, inventor, etc… podrían cumplir perfectamente los criterios de autonomía, relevancia, variedad, intelectualidad e individualidad que mejor valora este aforismo. Por el contrario, profesiones como político, policía o militar,  agricultor, conductor, y un sin fin de profesiones en las que se basa la sociedad actual, podrían considerarse poco atractivas o difíciles de sobrellevar ateniendonos a los criterios expuestos, si bien no serían por ello menos necesarias en el modelo social y productivo vigente.

No obstante, para terminar, es notable que en ningún momento se haga mención alguna a la remuneración en el trabajo. De hecho, muchas de las profesiones más rentables en términos económicos estarían mal posicionadas a tenor de los criterios analizados. Casos notables como el de los políticos, ejectivos de grandes corporaciones, financieros, deportistas, además de un largo etcétera, caerían en categorías inferiores. Aunque se podría pensar que en tiempos del Barroco no existían dichas profesiones, tal y como las conocemos hoy, no parece que el criterio económico sea un vector relevante en su analisis.

Para los más jóvenes

La elección del oficio, y su armonización con la vocación personal, es un tema muy importante cuando se es joven. Aunque no es algo fijo de por vida, y puede evolucionar, lo cierto es que una mala elección puede ser dificil de remontar con el tiempo. Es por esto, que es de gran importancia dedicar el tiempo necesario y no dudar nunca en pedir consejo a las personas adecuadas, que pueden ser tanto padres como tutores, o personas adultas del entorno mas cercano, especialmente si han destacado en el desempeño de su oficio.

Por último, me viene a la memoria una frase de Steve Jobs que pienso que Gracián compartiría hoy en gran medida. Y es que, independientemente de lo que hagas, si persigues tus sueños, no habrá mejor trabajo para tí que el que te acerque a ellos. Y si además con ello contribuyes a que este mundo sea un poco mejor, aunque sea sólo un poco, llegará un día en que al hacer repaso a tu vida, te reconfortará y llenará de paz echar la vista atrás y ver el camino recorrido.

Si no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos.

Steve Jobs

Co-fundador de Apple